Lo que me flipa de España: sus fiestas. Si algo tiene España es que siempre hay un lío montado en alguna parte. Da igual cuando vengas, siempre te vas a encontrar un desfile, una feria o una fiesta de pueblo. Y eso es lo mejor que tiene el país: es la excusa perfecta para comer de lujo, tomarte algo y acabar charlando con cualquiera en la calle. Eso sí, un aviso: si vas a ir a alguna de estas fiestas, pilla el hotel con meses de antelación. En esas fechas las ciudades se ponen a reventar y, si te descuidas, te quedas sin sitio. No dejes que eso te arruine el viaje, porque lo que se vive en la calle es de otro planeta. Aquí tienes mis favoritas:
La Tamborrada (San Sebastián)
Esta es para valientes, porque se celebra en pleno enero y en el norte, así que el frío está garantizado. Pero da igual. Toda la ciudad sale a la calle a darle al tambor durante 24 horas seguidas.
El estruendo y la emoción que se siente en la Parte Vieja te pone los pelos de punta.
Aquasella (Asturias)
Si te va el techno, tienes que ir a Arriondas en agosto. El Aquasella es un festival mítico en un entorno brutal.
Lo mejor, aparte de la música, es el buen rollo que hay y, por supuesto, que la sidra nunca falta. Es una experiencia única en el norte.
Las Fallas (Valencia)
En marzo, Valencia se convierte en un museo al aire libre lleno de figuras gigantes (y con mucha mala leche política) que acaban ardiendo en la calle. Es puro fuego, ruido y pólvora.
Tienes que ver una mascletà al menos una vez en la vida; es una vibración que te recorre todo el cuerpo.
La Tomatina (Buñol)
Seguro que has visto fotos: miles de personas tirándose tomates en un pueblo cerca de Valencia. Es una guarrada, sí, pero es de las cosas más divertidas que puedes hacer.
Te quedas rojo de arriba abajo, pero te ríes como un niño.
El Pilar (Zaragoza)
En octubre el ambiente está en Zaragoza. Son las fiestas de la "Pilarica" y la ciudad se llena de flores, conciertos y gente de todas partes.
No te pierdas a los grupos bailando jotas en la plaza; es algo muy de allí y muy emocionante.
La Feria de Abril (Sevilla)
Sevilla en primavera es otro nivel. La Feria es una explosión de farolillos, trajes de flamenca, caballos y, sobre todo, mucho rebujito.
Es verdad que muchas casetas son privadas, pero el ambiente que hay fuera y la alegría de la gente te atrapan igual.
Carnaval de Tenerife
Olvida los carnavales típicos; este es el de verdad. Purpurina, música y disfraces increíbles por todas partes.
Tenerife en esas fechas es pura energía y la fiesta no para ni un segundo, ni de día ni de noche. Es, sin duda, el mejor carnaval de España.
Aste Nagusia (Bilbao)
La "Semana Grande" de Bilbao es una pasada. Nueve días de fiesta a tope dedicados a la cultura vasca.
Hay conciertos por todas partes, fuegos artificiales de los buenos y un ambiente en las txosnas (casetas) que tienes que vivir para entenderlo.
España es eso: tradición, ruido, buena comida y, sobre todo, ganas de vivir. Cada región tiene su rollo, pero en todas te van a recibir con los brazos abiertos. ¡A disfrutar!